Krista en el Camino de Santiago – #Caminotales

Tras una prolongada ausencia, hoy estamos de vuelta con la sección #CaminoTales: vuestras historias sobre el Camino de Santiago.

Krista es de Halifax (Nueva Escocia, Canadá), y se embarcó en esa gran aventura que es el Camino de Santiago en 2014. Decidió recorrer el Camino Francés, de León a Santiago, y la experiencia resultó tan gratificante que actualmente está preparando su segundo Camino, esta vez el Portugués (desde O Porto).

Tiene su propio blog de viajes, Bite-Sized Travel , en el que no solo aporta información de gran utilidad sobre el Camino, sino también sobre otros destinos de interés.

Vamos a descubrir un poco más su aventura:

the way of st james 

-¿Cuáles fueron tus motivaciones para emprender una aventura como el Camino de Santiago, y qué te llevó a escribir un blog sobre ello? 

La primera vez que oí hablar sobre el Camino de Santiago fue durante mi primer viaje a España, en 2011. Conocí a una pareja en Madrid en un tour gastronómico que justo acababa de terminar su segundo Camino. Me convencieron de tal manera que al final de la noche ya había planificado mi siguiente viaje a España (concretamente para 2014, año en el que cumpliría 40).
Con respecto a mi blog, ya había empezado a escribir sobre mis viajes en el año 2012. Así que cuando comenzó la planificación del Camino en 2014, lo lógico era seguir escribiendo sobre los preparativos y la experiencia.

-¿Cómo te preparaste para el Camino?

Me compré unas botas y una mochila más o menos un año antes del viaje, y comencé a darles uso. A lo largo de ese año, empecé a hacer ejercicios de “prueba-error” con el equipamiento, para encontrar la mejor combinación (y poder viajar con lo justo y necesario). 
También empecé a caminar bastante, unos 5 o 6 kilómetros diarios, y caminatas más largas durante el fin de semana. Solía ir con mi amiga Lori, que iba a viajar conmigo, y podíamos llegar a recorrer unos 30 km diarios para ver qué tal (y la verdad es que no demasiado bien). Por aquel entonces, también empezamos a hacer más deporte: sentadillas, ejercicios en el suelo, pesas, tonificación… todo para estar lo mejor posible a nivel físico.
Desde hace tiempo padezco problemas de espalda, hernia discal, así que necesité bastante tiempo para prepararme física y mentalmente para el desafío. Con respecto al alojamiento, había efectuado algunas reservas a mi llegada a León, y posteriormente, a partir de Sarria más o menos, hicimos las reservas en grupo para las noches restantes, junto a mi “familia del Camino” (éramos cinco personas).


-¿Qué anécdota podrías contarnos?

Como ya he comentado, éramos un grupo de 5 personas, y justo después de Sarria nos alojamos en Casa Barbadelo, donde se sirve una cena comunal por la noche. Estábamos mi amiga Lori y yo junto a un grupo de 3 canadienses que todavía no había cenado. La carta estaba únicamente en español, y yo era la que mejor lo hablaba de nuestro grupo, así que empecé a traducir como podía las opciones de la noche, entre las que había “albóndigas”.
Así como iba fluyendo la noche, comenzamos a notar la efervescencia del vino, y la palabra “albóndigas” comenzó a hacernos bastante gracia. Cada vez que llenábamos nuestro vaso, brindábamos diciendo “albóndigas”, en lugar de “salud”, “santé” o “slainte” (como decimos en Nueva Escocia). A día de hoy, mi amiga Lori y yo seguimos brindando diciendo “¡Albóndigas!” (sí, es ridículo).
Además, me acuerdo de un gato en Molinaseca que empezó a jugar con los cordones de mis botas, y cuando me paré a tomar un café, a punto estuvo de escaparse corriendo con ellas.

-Y para concluir, ¿qué fue lo mejor y lo peor de tu Camino?

Lo mejor: todo. Había leído mucho durante el periodo de preparación, pero no había querido mirar demasiadas fotos, para dejarme sorprender por la parte visual de la experiencia. Cada día estaba lleno de nuevas maravillas que ver: montañas, caminos apacibles, pueblos dormidos, algún que otro granjeros deseándonos buen camino… Y lo peor: el Camino Francés cambia mucho una vez llegamos a Sarria, porque hay una gran parte de viajeros que únicamente caminan los últimos 100 km para obtener la Compostela.
 
Esta es la segunda historia de la sección #CaminoTales, si te interesan los testimonios de los peregrinos internacionales en el Camino de Santiago, te recomendamos leer la historia de Un Texano en el Camino. Puedes encontrar más información en nuestras redes sociales, utilizando el hashtag #CaminoTales (Facebook, Twitter, Instagram).
 
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